Cultura - hollywood

Domingo 26 de Febrero de 2017 - 10:22 hs

Cuál es la maldición del Oscar que acecha a la Mejor Actriz de Reparto

Se trata de una leyenda hollywoodense que atemoriza a las artistas nominadas para ese galardón. Quiénes fueron víctimas del “hechizo” de los Oscars

Ganar un Oscar es el reconocimiento más grande para un actor de cine. Sin embargo, hay actores que no sienten el más mínimo interés por el galardón y otros que hicieron todo para merecerlo y aún así no cuentan con ninguno, o debieron esperar mucho tiempo para obtenerlo, como fue el caso de Leonardo Di Caprio.

Pero aunque la asociación obvia es que en la carrera de una joven actriz, por ejemplo, un premio de la academia sólo puede hacerla crecer aún más, esto no siempre es así. A raíz de estos casos adversos hace tiempo que empezó a circular una teoría o "leyenda urbana" sobre una posible "maldición" que acecha a las ganadoras del premio por "mejor actriz de reparto".

El mito sostiene que con un rápido vistazo a la historia de los Oscar se puede vislumbrar que aquellas mujeres que ganaron el premio a Mejor Actriz de Reparto entraron en un pozo del que fue difícil salir. En lugar de tener más éxito o ser convocadas a más y mejores papeles, el premio condenó a las actrices al fracaso laboral o amoroso. O incluso ambos.

El fracaso de las carreras de actuación llega para aquellas actrices que no son de renombre y que no pueden sostener el lugar donde las posicionó el premio. Pero a aquellas que tienen una carrera destacada, les cae la otra cara de la maldición: las separaciones amorosas.

La leyenda comenzó con Brenda Fricker y Mercedes Ruehl, ganadoras de 1989 y 1991 respectivamente y se acentuó con el Oscar de Marisa Tomei en 1993, quien hasta el día de hoy carga con el mito de que se lo dieron por error. En estos tres casos las protagonistas desaparecieron de a poco con papeles sin éxito. Pero en el caso de Marisa Tomei, después de una década complicada, sí obtuvo dos nuevas nominaciones al Oscar.

Después de ellas, otras actrices aparecían de la nada y luego desaparecían, o mujeres que estaban el la cresta de la ola de su carrera luego atravesaban muchos fracasos profesionales. La ganadora de 1995 por ejemplo, Mira Sorvino, nunca más obtuvo un papel donde se destacara, y la ganadora de 1997, Kim Basinger, tampoco pudo volver a resaltar después de su papel en L.A Confidential. Además, en su caso la maldición fue doble, ya que después del premio se divorció, al igual que Marcia Gay Harden.

Los ejemplos abundan. Whoopi Goldberg, Catherine Zeta-Jones y hasta Renée Zellweger pasaron por la misma situación: ganaron el premio e inmediatamente su carrera se estancó.

Sin embargo, hay excepciones que hacen flaquear la leyenda. En el premio para el que este año compiten Viola Davis, por Fences, Naomie Harris por Moonlight, Nicole Kidman por Lion, Octavia Spencer por Figuras Ocultas y Michelle Williams por Manchester frente al mar, hubo ganadoras que no tuvieron inconvenientes. Podría ser el caso de Sophia Loren o Maggie Smith.

"Mira a una ganadora como Brenda Fricker, que ganó por My Left Foot -la misma película por la que ganó Daniel Day-Lewis y lo convirtió en una gran estrella- y tres años más tarde, ella hizo papeles como 'la señora de las palomas' en Home Alone 2. Si le sucede a actrices tan talentosas es difícil que no te preguntes '¿hay una maldición?'", dijo Amy Nicholson, principal crítica de cine de MTV News.

Aunque hay muchos que dicen que son sólo habladurías y que lo más probable es que sea sólo una coincidencia, en el mundo del espectáculo la maldición de la mejor actriz de reparto atemoriza a más de una artista.

 

Fuente: infobae